17 de Septiembre de 2007
Este trabajo, elaborado por psicólogos malagueños, investiga los aspectos sociales de la comunicación y las relaciones a través de Internet
Muchos piensan que Internet es el lugar ideal para personas solitarias o con problemas de comunicación. Pero la realidad es que la red de redes se ha convertido en un gran centro de tertulias, no sólo reservado a solitarios. Internet permite ampliar el círculo social a cualquiera que se precie, señala el estudio “Comunicarse y relacionarse en Internet”, elaborado por el departamento de Psicología Social de la Universidad de Málaga (UMA) y coordinado por el profesor Félix del Moral.
“Este estudio rompe un poco la idea de que las personas que buscan relacionarse en la Red son personas solitarias y con pocos amigos. Tener o no tener un grupo de amigos habituales no parece ser un factor diferenciador para la búsqueda de relaciones en Internet. Incluso la mayoría se muestra satisfecho con su círculo de amistades”, concluye Del Moral.
Al menos, eso constata su grupo de trabajo, creado en 1998 en torno a la asignatura de Psicología Social de la Comunicación con el objetivo de investigar los aspectos sociales de la comunicación y las relaciones a través de Internet.
Nuevos compañeros
Y es que muchas tertulias se trasladan ahora de la cafetería a casa. Los espacios sociales se reproducen y mucha gente añade a su agenda nuevos compañeros a través de la pantalla del ordenador. Pueden ser superficiales o esporádicos, pero también duraderos y fiables.
Según la investigación, el perfil más repetido responde al de un hombre joven, entre 14 y 35 años, soltero, con nivel de estudios universitarios y con un amplio grupo de amigos. Se conectan a la Red de cuatro a diez horas semanales. Y responden a caracteres moderadamente abiertos, dominantes, emprendedores, sociables y algo curiosos.
Parece evidente, por tanto, que su problema no es la comunicación. Es más, la Red sirve como acercamiento. “Hace que todos compartan un mismo espacio virtual, sintiéndose familiarizados con sus interlocutores y experimentando sentimientos de afinidad similares a los que se perciben en el cara a cara”, advierte el profesor Del Moral, para quien el anonimato de cada uno de los internautas hace que disminuyan las diferencias individuales y “se incremente la identidad grupal”. De hecho, si la calle forma pandillas, la pantalla consigue crear comunidades virtuales, traspasando incluso fronteras geográficas.
Además, la flexibilidad es un aliciente añadido, ya que la participación en los foros y conversaciones virtuales permite una entrada y salida libre y abierta, sin ataduras. Rompe con la división clásica entre emisor y receptor. Ahora todos son emisores y receptores que confluyen al mismo tiempo. Intereses comunes y relaciones profesionales facilitan el acercamiento. No en vano, la mayoría de los internautas opina que la Red les ayuda en sus contactos laborales y a la hora de conocer gente nueva. Eso sí, prefieren el teléfono para relacionarse con los amigos ya conocidos o con los miembros de su familia.
Cara a cara
Como constata el estudio de la UMA, prácticamente todos los usuarios encuestados reconocen establecer relaciones a través de Internet para hablar de cualquier tema. Experimentar la comunicación, charlar sobre cuestiones de trabajo o aficiones, así como buscar amigos le siguen en orden de preferencia.
Las consecuencias de todo esto son que el círculo social se amplía, se eleva la autoestima, mejoran las relaciones laborales y los internautas se vuelven más extrovertidos. De esta forma, se consiguen hacer amigos en la mayoría de los casos. Y, en menor medida, conocidos, íntimos e incluso contactos románticos.
De aquí al “vis a vis” hay un paso. De hecho, más de la mitad de los internautas confiesan que llegan a concertar encuentros cara a cara. Entre ellos destacan las famosas “quedadas”, muy frecuentes hoy en día en las calles españolas. “Dentro de los foros en los que participamos se organizan reuniones cada cierto tiempo. Hemos llegado a quedar más de 20 personas, sobre todo en verano, que es cuando la gente tiene más tiempo libre”, asegura un estudiante que conoce perfectamente los entresijos de la Red.
Y aunque el “chat” y los foros se encuentran entre los medios más utilizados por los internautas, la palma se la lleva el “e-mail”. En él confía casi un 90% de los usuarios tanto para los asuntos laborales como personales. Sus principales bazas: la comodidad y la accesibilidad.
Obtenido de: Consumer
